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En este apartado vamos a tratar de explicar cómo modificar
una frontal Petzl modelo Saxo Aqua convencional, en
una útil linterna de leds fácilmente instalable
en nuestro casco.

Frontal original de Petzl
Las especificaciones originales de la frontal podéis
verlas aquí,
como podéis ver tiene una forma muy adecuada para su
colocación en un casco, lo que la hace muy hidrodinámica,
además de estar provista de una doble junta tórica
que garantiza una profundidad de trabajo de 70 metros, más
que suficiente para la mayoría de nuestras inmersiones.
Originalmente, la linterna viene con una bombilla de kripton
de 6V, que a pesar de no dar mala luz, compromete la duración
de sus cuatro pilas tamaño AA.
Todos sabemos lo útil que es portar parte de la iluminación
en la cabeza durante la inmersión en cuevas, nos deja
las manos libres y siempre dirigimos el haz de luz allí
donde miramos, pero esto tiene sus inconvenientes, ya que
es fácil deslumbrar al compañero cuando tratamos
de comunicarnos con él, lo que hace necesario andar
siempre tapando con las manos la lámpara o desviando
la cabeza.
Con esta frontal que vamos a modificar colocándole
un número entre 4 y 8 leds de alta intensidad, tenemos
una luz más que suficiente para la lectura de nuestros
instrumentos, no deslumbraremos a nadie durante la inmersión,
da una luz bastante para movernos con seguridad en las zonas
secas de la cueva o una vez hemos salido a burbuja, y tiene
una duración mucho mayor que con la bombilla originaria
(dependiendo del número de leds que le coloquemos pude
oscilar entre 5 y 12 o más horas)

Materiales necesarios:
- Frontal Petzl Saxo Aqua (entre 36 y 45 Euros)
- 8 leds de alta intensidad, de 150 mA, de color blanco o
azul (se pueden combinar). El precio por led es de 1.5 a 2
Euros. Podemos encontralos en tiendas de electrónica.
Los modelos más recomendables son los Nichia, Yoldal
o Luxeon, si adquirís de otro tipo pueden tener un
rendimiento mucho menor.
- Una tapa de aluminio de al menos 7 u 8 cm de diámetro.
Son especialmente recomendables las de los botes de leche
en polvo, o leche infantil. No vamos a poder aprovechar la
parábola original, y por otra parte no nos serviría
de mucho, ya que los leds proyectan su luz fundamentalmente
hacia adelante, por lo que la tapa de aluminio a emplear sirve
práticamente sólo para soportar los leds y el
cableado y no para reflejar y proyectar la luz.
- 20 cm de cable rojo y otro tanto de negro (para diferenciar
bien los polos) muy fino, con 1 mm de sección es suficiente.
- Un soldador
- Estaño
- Un taladro con broca para metal
- Unos alicates
- Un rotulador fino
- Unas tijeras / sierra
- Una pequeña dosis de paciencia.
Vamos a trabajar
1. En primer lugar desmontaremos la cinta de sujeción
a la cabeza que trae el frontal, lo abriremos siguiendo las
indicaciones del fabricante, (hay que pulsar u pequeño
botón y girar con cuidado la tapa de plástico).
Desmontamos la bombilla, y sacamos las pilas.
2. Desmontamos la parábola original de la frontal,
la colocamos sobre la tapa de aluminio y marcamos con un rotulador
fino la circunferencia de su diámetro exterior.
3. Cortamos cuidadosamente dicha circunferencia. Si la tapa
es lo suficientemente delgada podemos hacerlo con unas tijeras,
en caso contrario deberemos utilizar una sierra. No hace falta
que el corte sea increiblemente preciso, basta con que la
tapa encaje luego en el capuchón de plástico
del frontal y no se mueva. A ver esos manitas!
4. A continuación, y sobre la tapa, marcaremos un
círculo a unos 10 mm hacia adentro del borde exterior
de la tapa, y sobre él marcaremos tantos puntos como
leds queramos ponerle, distribuidos a la misma distancia unos
de otros.

Detalle colocación de los leds
5. Perforamos con ayuda del taladro (con una broca del diámetro
de los leds) todos los puntos, en este caso vamos a utilizar
6 leds. Es mejor que los leds entren bien justitos en los
taladros, para que no se muevan mucho cuando haya que soldar
(por el bien de vuestra paciencia). Haced pruebas en el trozo
de tapa que os haya sobrado para no colaros con el diámetro
de broca a emplear.
Nota: como habréis visto al comprar los leds,
estos tienen dos patas, una más larga que otra. Normalmente
la pata larga es el polo negativo, pero preguntad donde los
compréis la polaridad de dichas patas, esto es muy
importante.
6. Bien, ahora metemos cada led en su agujerito, cuidando
que todas las patas largas (-) apunten hacia el centro del
círculo. Doblamos estas patas hacia adentro formando
una especie de asterisco, y las cortas (+) las doblamos cada
una hacia el led siguiente, formando un hexágono. Si
la longitud de las patas es excesiva, las recortáis.
7. Soldeamos cuidadosamente cada patita corta con el led
siguiente y todas las largas en el centro.
8. Solamos un trocito de cable negro desde el centro de la
estrella de unos 15 cm de longitud.
9. Solamos un trocito de cable rojo desde una de las patas
cortas (+) de los leds de unos 15 cm de longitud.

Detalle soporte original de la bombilla
10. Ahora vamos a coger la bombilla que venía con
la frontal y le vamos a romper el bulbo de vidrio. Para esto
podemos sujetar la bombilla firmemente desde la base con un
alicate y darle un golpecito con un martillo. Cuidaremos de
limpiar bien el casquillo metálico de restos de vidrio,
para no cortarnos.
11. Esta es quizás la parte más delicada de
la operación: tenemos que soldear los cables que provienen
de los leds a esta bombilla que acabamos de defenestrar. Soldaremos
el cable negro al interior del casquillo metálico,
una vez limpio de vidrio, y de la resistencia original.

Detalle conexión de los cables al
casquillo
Con el cable rojo (+) tenemos dos opciones:
podemos 1. o bien soldarlo a la parte inferior del
casquillo y luego tratar de hacer una muesca en el exterior
de dicho casquillo que nos permita alojar este cable entre
el plástico del portalámparas de la frontal,
y la bombilla (recordemos que este casquillo lo vamos a usar
para conectar las pilas con los leds, y que por tanto debe
poder alojarse en su ubicación original) 2. o
bien soldarlo directamente al polo positivo de la antigua
bombilla desde el interior del casquillo, cuidando que no
toque las paredes del mismo (-). Luego podemos rellenar todo
el casquillo con silicona o algo similar para que los cables
no se muevan. Esta segunda solución es más "pofesional",
pero hay que ser más fino para realizarla bien.
12. Y ya casi estamos! Sólo nos queda encajar la nueva
parábola en el capuchón de plástico,
colocar la bombilla modificada en su alojamiento, poner las
pilas y probar el invento.

Algunos consejos
- Procurad poner pilas de larga duración (alcalinas
o recargables), para evitar estar abriendo y cerrando constantemente
el frontal. Podréis comprobar que los cables se retuercen
con facilidad al cerrar la linterna, por lo que hay que ser
cuidadosos en este aspecto.
- El frontal podéis sujetarlo al casco con sus correas
originales (como en la fotografía), o bien soltar la
pieza que une estas correas al frontal, quitar las correas,
y atornillarla al casco, con lo que tenemos un frontal de
quita y pon con solo apretar los botones de desbloqueo. A
mí particularmente me gusta más la primera opción,
ya que siempre podemos usarlo durante los porteos, o dentro
de la burbuja desmontarlo y ponérnoslo en la cabeza
o en otro casco usando el sistema regulable de atalaje original.

- No hace falta decirlo, pero engrasad bien las juntas, para
que no os pase como a un servidor (si os fijáis en
las fotos veréis manchas de óxido en algunas
zonas).
- Una vez modificada, la frontal se utilizó durante
la inmersión en la Cueva de La Mora realizada por Josi
Olave (miembro del Grupo Tritón) a 104 metros de profundidad
sin presentar problema alguno
- Un agradecimiento especial a Fernando Castro: auténtico
manitas y precursor del invento.
Javi Castro. GRUPO TRITON
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