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  El Hilo Guía
   
   


Las tres reglas básicas establecidas por el malogrado Sheck Exley es su manual BASIC CAVE DIVING, a blue print for survival, son: 1. - Utilización de un hilo guía, 2. - Utilización de la regla de los tercios en la planificación de consumos, y 3, Evitar el buceo profundo en cuevas. Enumera otras recomendaciones hasta un número de 10, pero estas tres, con letras mayúsculas, y por este mismo orden, se establecen como capitales de cara a la seguridad en la exploración de cuevas sumergidas.

El Hilo Guía, nuestro camino a la salida

Existen pocas sensaciones más angustiosas que perder de vista el hilo guía durante una inmersión bajo techo. Incluso en el caso de encontrarse en aguas claras, la repentina sensación de desorientación y la duda sobre cuál es la dirección correcta para salir a la superficie pondrá a prueba los nervios del buceador más templado. No hace falta decir que si esta pérdida del hilo se produce en un entorno confinado con visibilidad limitada, visibilidad que puede ser absolutamente nula sin que ello suponga ninguna circunstancia excepcional, se puede llegar a un estado de pánico mortal en pocos segundos.
A pesar de ello, y por supuesto, siempre que se supere sin más consecuencias que el susto, la pérdida del hilo quía es una experiencia muy aleccionadora que nos hace ser conscientes de la vital importancia de este elemento para nuestra seguridad.

Estadísticamente, los incidentes relacionados con problemas vinculados al hilo guía, parecen ser la causa más común de accidentes en esta modalidad de buceo.
Es fácil comprender que en una situación de estrés como la descrita en el anterior párrafo, llegar a un estado de sofoco, gripar un regulador por sobreesfuerzo, golpearse o golpear el material contra algún obstáculo, descontrolar la flotabilidad, dar al traste con los más pesimistas cálculos de consumo o padecer cualquiera de los infinitos problemas graves que pueden darse en una inmersión es sólo cuestión de tiempo, de poco tiempo.

Los colores claros son recomendables

Conscientes de la existencia de estos incidentes, y alentados por alguno de esos sustos que a veces te hacen considerar seriamente la posibilidad de dedicarte a jugar a la petanca, hemos acometido el desarrollo de un estudio sobre los diferentes tipos de hilo guía que más usualmente utilizamos o que podemos encontrar instalados en nuestras cavidades.
Hemos analizado su resistencia al rozamiento, sus características de anudabilidad y su envejecimiento a causa de los ultravioletas y los radicales libres.
Igualmente hemos iniciado un experimento que nos permitirá saber cuánto envejecen unas muestras de diferentes cordinos tras uno, dos, y tres años sumergidos en una cavidad, y qué materiales resisten mejor este envejecimiento. Evidentemente, para obtener conclusiones de este experimento tendremos que dejar transcurrir el tiempo.

Estos son los Hilos analizados:

 

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Hilos ensayados

De izquierda a derecha:

1. Polipropileno trenzado

2. Poliamida Practisub

3. Esparto

4. Poliamida

5. Cáñamo

6. Polipropileno F/A

7. Kevlar

8. Poliamida 3 mm

9. Polietileno (plástica)

10. Poliester 3 mm

11. Poliester torcido

12. Dyneema 2 mm

13. Poliamida torcida

14. Polipropileno F/A 4 mm

15. Polipropileno F/A 4 mm

16. Poliester speleo 11 mm


Dependiendo del material que elijamos para nuestro hilo guía, existen una serie de características, en algunos casos incompatibles entre si que deberemos valorar para optar por el más adecuado a nuestras necesidades:


1.- Resistencia a la tracción.
2.- Resistencia a la abrasión.
3.- Resistencia al entorno.
4.- Flotabilidad
5.- Color
6.- Anudabilidad

1.- Resistencia a la tracción.

En principio, prácticamente cualquiera de las fibras sintéticas actualmente utilizadas,
en diámetros superiores a dos milímetros resistirían nuestro peso fuera del agua, al menos estando nuevas. Con independencia de esta resistencia, si debemos ascender por un pozo vertical con exceso de lastre, o por el contrario debemos agarrarnos a la línea para no subir demasiado rápidos en caso de falta del mismo, un diámetro de al menos 4mm y una resistencia en torno a 300kg nos ofrecerá una mayor garantía y una mejor presa. Para instalaciones que deban quedar fijas deberemos considerar que la resistencia teórica del hilo se ve mermada enormemente por la abrasión, los ultravioletas y los agentes químicos o biológicos, por lo que deberíamos incrementar los diámetros a utilizar. Así pues, si para una exploración en la que no dejemos instalado el hilo o para la realización de una punta en principio sería suficiente un hilo de 1,8mm a 2,5mm, para una instalación fija deberíamos emplear al menos 3mm, y si hay corriente considerable 4 o incluso más milímetros. A pesar de los problemas logísticos que supone instalar un cabo guía de 9mm, la seguridad que otorga y la posibilidad de traccionar con fuerza del mismo en caso de problemas, resulta como poco tranquilizante. En determinadas circunstancias como pecios o inmersiones con fuertes corrientes de agua puede ser recomendable la utilización de hilo de acero inoxidable, insensible al roce o a la corrosión. No obstante habrá que valorar el riesgo que supone poder quedar enganchado en el mismo si no portamos una herramienta capaz de cortarlo. Igualmente, si no lo retiramos tras nuestra inmersión, habrá que sopesar el riesgo que puede suponer para otro buceador que no lleve este instrumento específico de corte. Salvo circunstancias excepcionales, desaconsejamos su uso.

2.- Resistencia a la abrasión.

Dentro de los materiales estudiados, podemos establecer el siguiente ranking

3.- Resistencia al entorno.

Salvo las fibras naturales, cáñamo, esparto, seda, algodón, que difícilmente veremos en nuestras cuevas, todas las demás tienen una resistencia apropiada a los agentes ambientales. Los ultravioletas, grandes destructores de estas fibras no deberían preocuparnos excesivamente si tomamos unas mínimas precauciones.

4.- Flotabilidad

En general es preferible un hilo ligeramente negativo a uno cuya flotabilidad sea positiva. Las posibilidades de engancharse con el mismo y de que el hilo decida por si mismo por dónde quiere discurrir se reducen. No obstante, en galerías cuyo fondo sea muy fangoso, está característica podría ser positiva.

Detalle de anudado de hilo guía

5.- Color

Deberíamos evitar la utilización de cualquier hilo de color oscuro. Concretamente el azul o verde muy común en cuerdas de polipropileno torcido, es muy difícil de localizar en caso de separarse de las mismas. Los hilos transparentes, tipo monofilamento del utilizado en pesca es extremadamente peligroso. Además de ser muy difícil de encontrar si nos separamos de él, su característica de invisibilidad lo hace muy propenso a los enredos con el mismo.
Mi preferencia es el blanco, aunque colores como el amarillo o naranja fluorescente pueden ser igualmente apropiados.

6.- Anudabilidad

Resulta tanto más fácil anudar un hilo cuanto más rígido y grueso es. Por el contrario, un nudo se deshará con más facilidad en un hilo rígido y grueso que en uno fino y flexible. El nylon, poliéster y dyneema presentan correctas características de anudabilidad. El kevlar es algo más rígido, pero compensa la rigidez con el fino diámetro empleado. El polipropileno en construcción trenzada con alma y funda obtiene una puntuación aceptable. En cambio, el polietileno, en construcción torcida especialmente, resulta rígido y tiene un bajo coeficiente de fricción, por lo que las posibilidades de que se suelte un nudo son elevadas. Habrá que emplear nudos con mayor coeficiente de fricción como el doble ahorcaperros, el de 8 o el de 9, apretarlos mucho y reasegurarlos con un sobrenudo de seguridad, cinta adhesiva, o mejor todavía, una brida de nylon. El cable de acero "parafil" deberá ser cerrado necesariamente con perrillos.


¿Cómo hemos realizado este estudio?

Resulta sumamente difícil reproducir las condiciones a que puede verse sometido un hilo guía instalado en un entorno agresivo como una cueva o un pecio, así que bajo la premisa de que "quien puede lo más puede lo menos" hemos frotado varias muestras de diferentes materiales y diámetros contra el agudo canto de un ladrillo. La tensión del hilo ha sido igual en todos los casos mediante la simple medida de colgar un plomo de dos Kg. El ángulo con que el hilo incide contra el canto se ha mantenido también constante para no falsear los resultados. Todos los materiales sometidos a la prueba tiene un punto de fusión relativamente bajo, por lo que el calentamiento originado a causa del rozamiento no nos hubiera permitido valorar correctamente los resultados. Siendo esta una causa de ruptura del hilo que afortunadamente no se da estando sumergido, hemos procedido a refrigerar el hilo de forma permanente mediante un flujo continuo de agua. La velocidad de rozamiento se ha mantenido también constante utilizando un accesorio artesanal aplicado a un taladro, que permite un giro excéntrico y en consecuencia un movimiento alternativo de vaivén.

Realización del experimento

Para comparar las características de anudabilidad, habíamos pensado realizar un mismo nudo simple en todas las muestras de hilo, someterlo a idéntica tensión y tiempo, y medir en diámetro interior del nudo con una galga. Esta comprobación es factible realizarla en diámetros de cuerda superiores a 4mm, pero en hilos más finos resulta casi imposible, así que finalmente hemos sometido los nudos a tensión, y simplemente hemos experimentado de forma subjetiva cuánto nos costaba soltar en nudo.

El test de resistencia medioambiental y envejecimiento se ha realizado sometiendo algunas muestras de los hilos más finos de dyneema, nylon y polipropileno a radiación ultravioleta y también a una solución alcalina, y comparando posteriormente su resistencia con muestras no envejecidas.


Comparativa de diferentes materiales y diámetros por orden de resistencia al rozamiento.

Material
Características
Diámetro
Número de ciclos
Anudabilidad
Polipropileno
Trenzado
2mm
30
MB
Poliamida
Trenzado
2mm
45
EX
Esparto
Torcido
2,5mm
56
EX
Poliamida
Practisub
2mm
67
EX
Cáñamo
Encerado
1mm
78
EX
Poliamida
Trenzado
2,5mm
83
EX
Polipropileno
Funda y alma
3mm
100
B
Kevlar
Funda poliéster
2mm
127
B
Poliamida
Funda y alma de escalada
3mm
138
MB
Polietileno
Torcido, cuerda plástica
4mm
190
D
Poliéster
Funda y alma, de náutica
3mm
221
B
Poliéster
Torcido, de espéleo
3mm
231
MB
Dyneema
Trenzado flojo
2mm
233
EX
Polipropileno
Funda y alma, TRITON
3mm
238
B
Dyneema
Trenzado apretado
1,3mm
247
EX
Poliamida
Torcido
4mm
250
B
Polipropileno
Funda y alma, TRITON
4mm
517
B
Poliéster
Funda y alma, cuerda espéleo
11mm
9800
B

 

Conclusiones:

Dyneema:
A la vista de los resultados obtenidos en el test de rozamientos, podemos afirmar sin ninguna duda que el Dyneema, también conocido como Spectra según el ámbito geográfico, es el campeón indiscutible. Este material de la familia del poliéster ofrece una extraordinaria resistencia tanto a la tracción, más de 110 Kg para diámetros de 1mm, como al rozamiento en diámetros muy reducidos. Ello permite transportar muchos metros de hilo en carretes pequeños, pudiendo enrollar en un spool de 8cm de diámetro más de 70 mts de hilo. Se muestra más eficaz el diámetro más fino frente al de mayor grosor, posiblemente debido a que la construcción más apretada protege mejor las fibras del rozamiento. La resistencia al envejecimiento de este material es muy buena con relación a la inmersión en una solución alcalina que prácticamente no ha afectado nada a la resistencia del material; los utravioletas en cambio han reducido significativamente su resistencia hasta un 60% de la que presenta el material nuevo. La anudabilidad es excelente.
Como principal inconveniente cabe señalar su elevado precio y el hecho de que un diámetro tan fino no nos permite traccionar en absoluto del mismo sin cortarnos. El material es extraordinariamente estático, de modo que su capacidad de amortiguar cualquier choque es nula.
En resumen, un hilo excelente para llenar nuestro spool, carrete auxiliar, e incluso el carrete de exploración. Un tanto caro para equipamientos permanentes.

Poliamida, (nylon):
Material presente en la mayor parte de carretes comerciales de bajo coste fabricados en Taiwán y distribuidos por varios fabricantes europeos con diferentes marcas.
La resistencia al rozamiento la podemos calificar de modesta en los diámetros más finos.
Su resistencia a los álcalis es buena, en cambio se ve afectado de forma significativa por los ultravioletas, lo cual es una importante desventaja con relación al Dyneema ya que parte de una resistencia del material nuevo mucho menor. La anulabilidad es excelente. El material es bastante dinámico, permitiendo la absorción de tirones sin partirse ni partir los puntos de amarre.
Resumiendo, la utilización del diámetro más fino, en un carrete auxiliar que sea expuesto frecuentemente al sol parece poco recomendable. Como solución cabe sustituir el hilo con cierta frecuencia, cambiarlo por otro de mayor grosor, aunque ello implica una importante merma de los metros que podemos llevar, o mejor todavía, sustituirlo por dyneema.
Para equipamiento de cuevas con nula corriente, el hilo de 2,5mm puede ser adecuado.

Kevlar:
La verdad es que esperábamos más de este material. Incorpora una funda de poliéster que lo protege de los ultravioleta, lo cual es significativo con relación a su baja resistencia a esta radiación.
Mejor que el nylon, pero mucho peor que el dyneema a igualdad de diámetro. Anudabilidad mediocre, estaticidad elevada y precio muy elevado. Su utilización no merece la pena

Poliéster:
Buen material, lástima que no hemos podido encontrarlo en diámetros reducidos y que su precio es relativamente elevado. Resistencia al rozamiento y a la tracción considerable, anudabilidad buena, bastante estático Fibra utilizada comúnmente en náutica y para cuerdas estáticas de espeleología.
En diámetros gruesos puede ser muy útil para equipar de forma permanente pozos verticales o espeleología aérea.

Polipropileno:
Material barato con una resistencia al roce muy elevada y a la tracción moderada si la construcción es de funda y alma. Los diámetros más finos no son adecuados para equipamiento fijo ni para el carrete auxiliar debido a su relativa fragilidad si lo comparamos con la poliamida o el dyneema. Se ve afectado por los ultravioletas de manera importante, no así por los álcalis. Anudabilidad correcta.
Tanto en 3mm como en la versión más gruesa de 4mm puede ser interesante para equipamientos fijos en cuevas con corrientes de moderadas a fuertes. La versión de 4mm es muy útil para equipamiento de pozos verticales.
Presenta la mejor relación calidad precio de las muestras analizadas.


Polietileno:

Cuerda plástica. En diámetros importantes resulta útil por su resistencia al roce, a la tracción y por permitir agarrarse a ella y traccionar. En diámetros finos resulta poco práctica. Material flotante y muy resistente al medio ambiente, no así a los ultravioletas. Anudabilidad deficiente. Los nudos deberán apretarse mucho y asegurarse con sobrenudos suplementarios y/o cinta adhesiva.
Precio económico. Su utilización en 10mm nos ha dado buen resultado en una cueva con fuerte corriente.

Fibras naturales, cáñamo y esparto:
Resulta a primera vista sorprendente la resistencia al roce del fino hilo de cáñamo, debido posiblemente al encerado del mismo que actúa como lubricante. El esparto en cambio resulta muy frágil. Ambas fibras se pudren con facilidad expuestas al agua por los que no deberían ser utilizadas salvo caso de extrema necesidad. Además el color pardo del cáñamo se camufla perfectamente en las paredes de una cueva.

¿Desea saber más? Enlaza con el magnífico artículo sobre el hilo guía realizado por Frank Vasseur y Cyril Marchal

Miguel Castro. GRUPO TRITON

Año 2003



 

     

 


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