| El cambio a una mezcla
de aire enriquecido (EAN) o a oxígeno puro durante
la fase de descompresión de la inmersión crea
un gradiente mayor (diferencia de presión) entre la
presión parcial del gas inerte disuelto en los tejidos
del buceador en el transcurso de la inmersión y la
presión parcial del gas inerte en los pulmones y en
la sangre arterial. A este gradiente derivado del oxígeno
se le denomina a veces “ventana de oxígeno”.
Tal vez este concepto pueda ser simplificado de alguna forma
si consideramos la Profundidad Equivalente de Aire (PEA) de
un gas de descompresión común. El concepto de
PEA fue introducido por el Dr. Morgan Wells y representa la
profundidad a la cual respirando aire normal resultaría
una presión parcial de nitrógeno igual. Utilicemos
EAN 51 (51% oxígeno / 49% nitrógeno), un gas
respirado habitualmente durante las descompresiones, empezando
a su máxima profundidad operativa (MPO) de 21 metros.
La PEA de este gas a 21 metros es de 9,3 metros.
PEA =(((Profundidad + 10) x (1-FO2))/0.79)-10
PEA = (((21+10)x0.49)/0.79)-10 ----> PEA = 9.23 m.
Teóricamente, al igual que en el ejemplo, la desaturación
se producirá a un ritmo mucho mayor, mientras que se
mantiene una presión hidrostática de 21 metros
sobre el cuerpo y cualquier burbuja. El beneficio de acelerar
la descompresión añade ventajas en cuanto a
la seguridad, reduciendo el tiempo de exposición del
buceador y los requerimientos de gas respiratorio de manera
importante.

Las botellas con gases se marcan en otro
color
¿Cuánto?
Cuanto mayor es la pO2 (presión parcial del oxígeno
arterial), mayor se considera que es la ventana de oxígeno
y mayor el posible beneficio. Hay, por supuesto, dos maneras
de incrementar la pO2:
1. Incrementando la profundidad.
2. Incrementando el porcentaje de O2 en la mezcla.
La toxicidad del oxígeno será sin duda la que
limite el tamaño de la ventana de oxígeno a
1,6 pO2 (K. Donald, 1.945) durante la inmersión, aunque
es factible aumentar esta ventaja hasta 3,0 en una cámara
seca, que sería el equivalente a respirar oxígeno
puro a 20 metros. De hecho, este es el protocolo estándar
para el tratamiento de la enfermedad descompresiva en una
cámara hiperbárica. ¡Oxígeno puro
a 3 bar!
Oxígeno; lo ideal
Respirar oxígeno puro nos da el máximo beneficio
de una descompresión por la ausencia total de gas inerte
en los pulmones. La presión parcial arterial del gas
inerte cuando respiramos oxígeno puro es considerada
cero e independientemente de la profundidad, la PEA se considera
inferior a 10 metros. El oxígeno puro produce el mayor
gradiente de salida mientras que logra que nada de gas inerte
vuelva al cuerpo mientras se elimina. Por ejemplo, si se respira
un EAN70 o un EAN80 durante la parada de 6 metros, el nittrógeno
ocupará parte de la la presión parcial de la
ventana de oxígeno. Dicho de forma más simple,
el intercambio de gas inerte cuando se respira oxígeno
puro se realiza sólo hacia fuera, contrariamente a
si se respiran mezclas que contengan nitrógeno.
Pero hay algo más
Respirar oxígeno puro puede ser también una
ventaja porque reduce la supersaturación de la sangre
venosa. Un tejido está supersaturado cuando la tensión
del gas inerte en el tejido es mayor que la del sistema arterial.
Para cálculos prácticos, se considera equilibrada
instantáneamente en los alvéolos pulmonares
(Barnett y Elliot, 1.943). Por ejemplo, una burbuja de gas
inerte se introduce en el sistema circulatorio mientras se
respira oxígeno puro. La burbuja tenderá a equilibrarse
con la tensión del gas inerte en los tejidos circundantes.
Ésta es considerada cero con oxígeno puro, así
que la burbuja muy probablemente se disipará y desaparecerá
incluso antes de convertirse en un problema (Behke, 1.951).
El oxígeno puro es, además, el gas ideal para
tener a mano en el lugar de buceo en el indeseable caso de
sufrir un accidente de descompresión.
Traducido por Iosu Ezquieta (Delfín).
GRUPO TRITON
Octubre 2002
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