| |
|
Veras mundo, dicen… Ven con Edelweis,
veras las mejores galerias sumergidas, dicen… Agua limpia
como ginebra,dicen…Pozas azules,dicen… Pero cuando
Martín salió el viernes por la noche de su inmersión
de reconocimiento en el sifon de arena de la Sima de Villallana
no parecia muy contento y preguntaba insistentemente por el
organizador del evento. A nosotros nos habian prometido carne,
vino y todas esas cosas que se prometen cuando alguien quiere
que se bucee un sifon, y que, por supuesto es de agua clara
y con unas enormes posibilidades de continuación. Y
como somos bastante simples en ese aspecto (joder, que siempre
picamos) pasamos la cordillera y nos acercamos a Merindad
de Sotoscueva , tierras del Cid y, actualmente, del G.E. Edelweis.
Cuando encontramos el campamento, situado entre Cornejo y
Treme, la mayor parte de la gente esta dentro de la cavidad
porteando el material del Martín y Dani para bucear
el sifón mas cercano a las galerias de Ojo Guareña,
conocido como sifón de la arena. Solo encontramos en
la tienda de organización a Javier del GAEM y a Javier
Lusarreta cuidando de una botella de pacharán. Viendo
que no nos habiamos equivocado de lugar les ayudamos a vigilar
la botella.
Amanece un dia gris y pronto Rupo organiza los equipos tras
conocer lo hecho por Martín el dia anterior. Martín
refiere que pasó un sifón, llegó a una
campana y tras pasar una zona estrecha sumergida encontró
un laminador con muy mala pinta en el que no se metió.
La idea para hoy es que Martín y Dani exploren uno
de los sifones intermedios y que nosotros y Josep vayamos
al sifon de la arena. A pesar de ser cuatro nosotros traemos
equipo para dos buceadores pensando en que los otros dos actuen
de porteadores alternativamente, pero aquí esto no
es necesario, ya que la gente del Edelweis son un montón
y toman con mucho entusiasmo el portear material. Pienso que
debe ser la primera vez que van con buceadores, porque estas
cosas ya no se ven al otro lados de la cordillera. Habilmente,
con la diplomacia que le caracteriza (una vez mas la sofisticación
catalana pasó por delante del primitivismo astúr),
Josep me empaqueta el sifón rastrero y el se va con
Dani y Martín al sifón que promete ser el blue
hole de Villallana.
Nosotros decidimos que hoy buceemos Isidro y yo. Cuando llegamos
al sifón vemos que se trata de una poza inmunda de
agua parada y turbia. Nada que invite a bucear. Pero hasta
aquí ha venido mucha gente que quiere ver el espectáculo
y como buenos artistas que somos (algunos dirán que
cantamañanas) nos debemos a nuestro público
que poco a poco va ocupando las gradas que rodean la poza
del sifón. También hace tiempo que no veia esto.
Así que allá vamos.

La rampa de arena que precede a la zona inundada de la galería
continua bajo el agua. A la izquierda de la poza una visera
sumergida a 1 m. de profundidad da paso a una pequeña
campana y a una sala sumergida con arena y limo mas fino depositado
sobre las paredes inclinadas. El sifón sigue un rumbo
aproximadamente de 90 º y el techo se mantiene entre
1,3 y 1, 6 m. de profundidad. Parece lo suficientemente ancho
como para navegar sin problemas. La visibilidad es de entre
pilsen y tostada según la escala de graduación
de visibilidad británica. Despues de avanzar unos 10
m. encontré que la visibilidad mejoraba si me mantenia
cerca del techo. Tras aproximadamente otros 10 m. hay una
campana profunda sin orillas, de unos 6 m. de llargo y con
una altura de 1,5 m. sobre el nivel del agua. El siguiente
sifón es corto, unos 5 m., y con el techo a 0,3 m.
de profundidad (creo que es lo menos que marca el aladin),
y da paso a una campana más grande que la anterior.
Tiene unos 10 m. de longitud y permite hacer pie en la zona
más alejada al sifón. A la izquierda hay una
grieta sumergida que desciende hasta los 2,6 m . de profundidad
y llega a una zona más ancha sumergida donde poco a
poco el techo baja pero no parece que el conducto se cierre.
El suelo está cubierto de limo que rápidamente
enturbia el agua. Exploré esta galeria hasta que donde
me pareció que me podia atascar ( unos 10 m. desde
lla pequeña sala) y aunque continua no creo que sea
un camino acertado.

La continuación más evidente en la campana es
una gatera ascendente de arena. Tiene unas dimensiones amplias
y cómodas y en las primeras decenas de metros sube
y baja varias veces, quedando agua en las zonas bajas y demostrando
así que con un poco más de nivel de agua son
partes sifonadas de la galería. Tras esto las dimensiones
se van haciendo mayores y el conducto asciende hasta llegar
a una fácil trepada que no me atreví a hacer.
Vuelvo al otro lado y antes de que me quite las aletas Rupo
ya me está interrogando (¡joder, que tio, todo
le importa, todo lo quiere saber, coño! Les cuento
lo que hay ya Isidro comienza a equiparse. Volvemos a cruzar
los sifones, ahora la visibilidad es tostada morena, y nos
desequipamos en la campana. Encima de la trepada mencionada
más arriba desaparece el barro que nos acompañaba
desde la poza del sifón y comienza un tubo a presión
de roca viva que pronto desemboca en una galería mucho
más grande. Esta galería es de roca vica con
arena gorda en el suelo. Hay algunas marmitas con agua y exploramos
la galería hasta llegar a un pocete de 7 m. de profundidad
en cuyo fondo vemos agua aparentemente más clara que
de donde venimos. El pozo está abierto a favor de una
fractura orientada a 120º. En el trayecto hacia este
sifón encontramos guano de murcielago con gusanos (cuchu
d’esperteyu con merucos). Hacia el otro lado de esta
galería que parece un colector la continuación
es más amplia y después de algunas decenas de
metros comienza una rampa que desciende hasta una gran poza
de sifón de agua clara y con el fondo de arena de grano
gordo. La orientación de este sifón es de 0º.
Isidro hace un croquis de estas galerias y estimamos un desarrollo
de alrededor de 200 m. Volvemos afuera. De la que salimos
al exterior pasamos por el sifón intermedio donde nos
cuentan que Dani y Josep avanzaron más de 100 m. a
30 de profundidad en un gran conducto sumergido. Martin, por
su parte, explora el sifón de la sala resbaladiza y
alcanza las galerias exploradas por nosotros aunque no ve
nuestro rastro. Esta claro que somos unos profesionales del
camuflaje.
Ya todos fuera por fin comienza a lo que habiamos venido…
carne, vino en abundancia….y fin de fiesta en Villarcayo,
donde algunos prguntaron si habia en el lugar embajada checa
o bielorrusa. El P. Isidro fingió escandalizarse pero
todos conocemos su pasado en las misiones.
El domingo cambiamos los papeles. Bucean Javier y Oscár
y nosotros porteamos. Ellos topografian las galerias exploradas
ayer mientras nosotros dormimos a pie de sifón. Hoy
la visibilidad es cercana a la de la guinness. Después
de unas 3 horas al otro lado vuelven con los datos de la topo.
También encontraron la linea de Martin amarrada en
el sifón de la rampa.
Fue un buen fin de semana, tanto por lo explorado como por
poder compartirlo con toda la gente que se juntó allí.
A ver cuando lo repetimos, y que sea pronto.
Comedores de carne cruda:
Ensame Aguarón:
Grupu d’Espeleoloxia Gorfolí + Sociedad Espelelógica
Lenar
Isidro Baides Javier Lusarreta
Oscár Cuadrado
Xesús F. Manteca (Teca)
Grupu d’Espeleoloxia Gorfolí
www.espeloastur.as
Octubre de 2003
|