| El Complejo Kárstico de Ojo Guareña
se localiza al norte de la provincia de Burgos, en la comarca
de Las Merindades. Su red principal de cavidades, con cien
kilómetros de desarrollo topografiado, es la más
extensa del país, y ocupa el duodécimo lugar
a nivel mundial. El Grupo Espeleológico Edelweisss
de la Excma. Diputación Provincial de Burgos empezó
los trabajos en este complejo en el año 1956, descubriendo
además importantes yacimientos arqueológicos.
Por este motivo, en 1970 se declaró a Ojo Guareña
Monumento Histórico Artístico, Bien de Interés
Cultural (B.I.C) desde la Ley de Patrimonio de 1985. En 1996
es declarado Monumento Natural por parte de la Junta de Castilla
y León, y en la actualidad existe una propuesta para
declarar Ojo Guareña como Patrimonio de la Humanidad.
Después de más de treinta años de investigaciones
ininterrumpidas por parte del G. E. Edelweiss, en el año
1986 se publicó la “Monografía sobre Ojo
Guareña”, doble volumen de la serie Kaite, Estudios
de Espeleología Burgalesa (números 4-5) que
recogía todos los trabajos realizados hasta entonces
en Ojo Guareña así como su extensa cartografía.
En la actualidad, en la web-site del G. E. Edelweiss (www.grupoedelweiss.com)
se muestra una completa información y la cartografía
de esta importante red subterránea.

Situación general de la
entrada
Todo un trabajo de titanes, con una sola labor pendiente,
la exploración de los conductos sumergidos. Algunos
de ellos, como el sumidero del río Guareña,
fueron explorados en la década de los sesenta por Joaquín
Plana.
En la actualidad, los trabajos de exploración y topografía
que realiza el G. E. Edelweiss se centran en las cavidades
ubicadas en el Sector Resurgencia, lugar donde se produce
la descarga del acuífero del karst; para estas labores
se cuenta con el apoyo de diferentes equipos de buceadores
españoles que son los encargados de explorar los conductos
sumergidos. Además se colabora en diferentes proyectos
de investigación sobre arte rupestre, biología,
paleoclima, así como en el rodaje de un documental
cinematográfico sobre Ojo Guareña.
SECTOR RESURGENCIA
Las surgencias principales de Ojo Guareña son: el
sistema Cueva de La Torcona-Torquilla, El Torcón y
el Conjunto Surgente del Km 8. Por ellas aflora de nuevo a
la superficie el agua de los ríos Trema y Guareña,
tras haber recorrido varios kilómetros por el acuífero
del Karst de Ojo Guareña, confluyendo finalmente en
el cauce del río Trema.

Estas cavidades, sin lugar a duda forman parte del complejo
pues están conectadas hidrológicamente, pero
sus desarrollos, que en la actualidad superan los 7 km, no
se han incluido entre los 100 km de la red principal, al no
haberse logrado aún su conexión física
debido a que gran parte de sus galerías se encuentran
completamente anegadas, por lo que la necesidad de técnicas
de buceo se hace imprescindible para la exploración
de las cavidades ubicadas en este sector.
Por ello el G. E. Edelweiss ha organizado desde los años
ochenta diversas inmersiones con el fin de unir entre sí
las cavidades del Sector Resurgencia y éstas con la
red principal del Complejo Kárstico de Ojo Guareña
a través de la Segunda Axial.
En el año 1984 la Asociación STD de Madrid,
con apoyo del G. E. Edelweiss inicia la exploración
del sifón terminal de La Torcona, con la intención
de establecer la conexión con el sifón terminal
de la Galería del Aburrimiento (Segunda Axial) pero
la gran turbidez del agua dificulta el avance.

Boca de acceso
De nuevo en septiembre de 1985, los espeleobuceadores del
STD, en una maratoniana jornada y apoyados por miembros del
G. E. Alavés y G. E. Edelweiss, realizan dos inmersiones
simultáneas en los sifones terminales de la Galería
del Aburrimiento y La Torcona. Pero, una vez más, la
extremada turbidez del agua sólo dejó avanzar
tímidamente a los buzos 90 m en la Galería del
Aburrimiento y 150 m en La Torcona.
En marzo de 2002 se reanudan las inmersiones. Esta vez correrán
a cargo de la Comisión de Espelobuceo de la Federación
Madrileña de Espeleología (C.E.F.M.E) y Martín
Burgui del Club Izurde (Hondarribia) que se incorpora al año
siguiente.
Este colectivo de buceadores centra su actividad en El Torcón
y La Torcona–Torquilla, explorando más de 1.000
m de conductos sumergidos entre ambas cavidades, dejando la
punta en la cavidad totalmente sumergida de El Torcón
en 410 m/-18m. Esta cavidad dista de La Torcona en unos 750
m.

A punto de entrar en la cueva
En septiembre de 2003, dos espeleólogos del G. E.
Edelweiss, aprovechando la extrema sequía, localizan
en la parte final de La Torcona–Torquilla un paso parcialmente
inundado, el cual durante décadas había estado
sifonado.
Fortunato Lázaro Y Roberto F. García consiguen
deslizarse entre el agua y el techo con un bote neumático
descubriendo una dédalo de nuevos conductos. Una semana
después y durante los trabajos de topografía
se localiza una nueva entrada abierta recientemente por un
hundimiento en una finca de labranza, bautizada con el nombre
del lugar, Sima de Villallana.
Con este nuevo descubrimiento nace el Sistema Torcona-Torquilla-Villallana
que, en tan sólo un par de meses, ha pasado de 2.500
m de desarrollo a cerca de 7.000 m. Por otro lado, también
se han descubierto dos importantes hallazgos arqueológicos,
uno de ellos con restos humanos de aspecto arcaico y aparentemente
fosilizados, posiblemente de neandertales, y una galería
sepulcral encuadrada inicialmente entre el Calcolítico
y la Edad de Bronce. Estos hallazgos han motivado que la Junta
de Castilla y León salvaguarde este patrimonio cultural
restringiendo las visitas.

En el interior
Las galerías de este sistema se prolongan en dirección
E-W para finalizar en dos sifones terminales, los cuales distan
850 m de la red principal de O.G. El lugar del enlace será
el sifón terminal de la Galería del Aburrimiento.
INMERSION OG / 2003
Estos magníficos resultados y la premura de no entrar
en época de lluvias, llevan al G. E. Edelweiss a organizar
una expedición bajo el nombre INMERSION OG /2003, con
el objetivo de explorar los sifones terminales y principales
del Sistema Torcona-Torquilla-Villallana donde además
se encuentran una veintena de sifones a lo largo de la cavidad.
Los días 17,18 y 19 de octubre de 2003 se desplazaron
espeleólogos y buceadores de Cataluña, Navarra,
País Vasco, Castilla y León, Madrid y Asturias.
Un total de 50 personas que durante un fin semana se compenetraron
para trabajar conjuntamente.

Arrastrando material por la cueva
Viernes 17: por la tarde empezaron a llegar los
primeros participantes a la Sima de Villallana, lugar de concentración
donde se montaría el campamento a pie de cueva. Según
los planes previstos, una avanzadilla realizaría una
inmersión preparatoria en el “Sifón de
Arena” con el objeto de conocer la continuación
al otro lado de este sifón terminal y así organizar
las inmersiones para los días siguientes.
Martín Burgui fue el buceador de esta inmersión
relámpago. Ya de madrugada el equipo sale al exterior.
Los resultados no habían sido satisfactorios. Martín,
debido a la turbidez, no consigue localizar la amplia galería
aérea que todos esperábamos, localizando varias
burbujas y conductos aéreos de pequeña sección.
Sábado 18: con todo el campamento ya montado
junto a la gran tienda instalada por el Grupo Rescate de Montaña
DYA de Navarra, se empezaron a organizar los grupos de buceo
y a embalar todo el material necesario para las inmersiones.
La primera labor fue acondicionar la Sima de Villallana,
instalando una escalera de aluminio en el pozo de entrada
de 10 m. También se hacen varías desobstrucciones
para facilitar el transporte de las pesadas botellas entre
el caos de bloques existente en la “Sala de las Mariposas
Negras” ubicada nada más descender el pozo de
entrada.

Prepararando el equipo
Una vez todo preparado, los cuatro equipos de buceo formados
por treinta espeleólogos y cinco buceadores progresan
por la cavidad los 800 m que les separan de los sifones terminales.
Antes de desplegarse entre los diversos sifones designados
para explorar en esta jornada, se decide que el asturiano
Xesús F. Manteca, realice una nueva inmersión
en el “Sifón de Arena”, LEER
RELATO
esta vez con buenos resultados, al localizar una gatera
con arena y tras progresar por ella, ver que continuaba. Manteca
regresa al punto de partida y rápidamente se distribuyeron
los equipos, dos buzos al “Sifón de Arena”,
uno al también terminal “Sifón de Barro”
y dos buzos al “Sifón Profundo”. Este último
se ubica 300 m antes de los ifones terminales.
Por otro lado, dos buzos más se encargan de explorar
el “Sifón Marmita” que se localiza, como
su nombre indica, en una marmita, muy cerca de la boca de
entrada.
Después de una jornada de ocho horas dentro de la
cavidad los expedicionarios dieron cuenta de los resultados
obtenidos, siendo estos los siguientes:
Sifón de Arena:
El equipo asturiano formado por Xesús F. Manteca,
Isidro Baides, Óscar Cuadrado y Javier Lusarreta se
encargan de explorar este sifón. Isidro y Manteca después
de progresar por un sifón de unos 35 m con una profundidad
máxima de 2,6 m y aguas de muy poca visibilidad, el
cual se halla compartimentado por varias campanas, se adentran
en un gatera ascendente de arena de sección cómoda
que sube y baja dejando posibles puntos sifonantes en su recorrido.
Tras superar un pequeño escalón, el barro desaparece
y siguen por un conducto con muchas huellas de corriente,
el cual desemboca en una galería de mayor tamaño
con muchos sedimentos arenosos y marmitas con agua.
Los dos buceadores exploran la galería hasta llegar
a un pozo de 7 m en cuyo fondo se divisa un sifón.
Durante el trayecto descubren guano de murciélago con
mucha vida orgánica, gusanos, insectos etc., los que
ellos llaman en asturiano (cuchu d´esperteyu con merucos).
En dirección opuesta, la galería toma mayor
tamaño y tras una decena de metros empieza a descender
hasta terminar en una gran poza de agua clara. El recorrido
total de lo explorado se estima en unos 200 m.

A punto de sumergirnos en el Sifón
Marmita
Sifón de Barro:
Sin lugar a duda el acceso de este sifón no invita
a sumergirse. El sifón se localiza en una pequeña
sala en rampa con grandes bloques recubiertos de barro que
harán literalmente de lanzadera descendente para acceder
al pequeño sifón.
Se hizo necesaria la instalación de una cuerda a modo
de pasamanos para no resbalar y caer entre los bloques. Durante
esta instalación uno de los espeleólogos encargados
de la instalación resbala y se hace una pequeña
luxación en el hombro. Una vez en el exterior fue atendido
por un miembro del G.R.M. DYA de Navarra.
Martín Burgui, una vez equipado, se sumerge; la inmersión
dura 105 minutos y localiza una sala de 25 x15 m, a 20 m,
un conducto lateral y dos galerías áreas. En
total explora 140 m de conductos sumergidos. A 80m de avance
localiza la primera burbuja que accede a una galería,
pero un rampa impide al buceador acceder a ella. A 100 m de
avance vuelve a emerger localizando una nueva galería
aérea, esta vez, con el equipo a cuestas, explora los
primeros metros.
Sifón Profundo
Ubicado en una cómoda galería y a favor de
la falla de Villamartín que marca la directriz de la
Segunda Axial, eje principal desde La Torcona a la red principal
de Ojo Guareña. Dani Santamaria y Josep Guarro serán
los encargados de explorar este sifón.
Dani fue el primero en sumergirse, el sifón se resuelve
en un primer tramo vertical donde se alcanzan los –20
m, para seguir con una visibilidad excelente descendiendo
hasta los –28 m, después la amplia galería
de 5 x 4 m asciende 4 m, para volver a descender finalmente
hasta –29,36 con un recorrido de 116 m.
Una vez que emergió Dani, Josep se sumergió
para topografíar. La dirección de este conducto
condicionado por las fracturas y fallas, primero toma un rumbo
al N, para girar al E. El agua se encuentra a una temperatura
entre 10 y 11 grados y durante la inmersión de Josep
la visibilidad desciende a unos 3 m. El conducto es amplio,
en algún punto no se ve el contorno, está recubierto
por bloques y sedimentos arenosos.
Sifón Marmita:
Javier Castro y Carlos Castro, tras un previo reconocimiento
de la serie de sifones alineados que acompañan al “Sifón
Marmita”, deciden que Javi será quien realice
la inmersión. Nada más sumergirse desciende
verticalmente, pero se da cuenta que el limo enturbia totalmente
el conducto por el que desciende y decide abortar y avanzar
por la galería que se abre en la misma cabecera del
pozo y que sigue la dirección de la galería
aérea. Con una visibilidad de entre 6 y 7m y una profundidad
entre 2 y 3 m progresa por un conducto de 2 x 1,5 m, enlosado
por bloques. A 20 m de avance localiza a mano izquierda un
tubo de 3 m de diámetro con una pendiente de 40º.
Javi sigue aleteando y emerge a la galería aérea
principal, viendo al equipo de superficie. A 45m/-5m de avance
localiza una sala de 4 x 2,5 m con varias bifurcaciones. Debido
a la extrema turbidez que limita la visión a tan sólo
un palmo, Javi decide emerger a través de la primera
burbuja encontrada y concluir la inmersión.
Domingo 19: Se prosiguió con las inmersiones.
El equipo astur se levanta temprano y se dirige al “Sifón
de Arena” para seguir con la exploración de la
“Galería del Cuchu” localizada el sábado.
Esta vez Javier Lusarreta y Oscar Cuadrado serán los
buceadores. Tras 3 horas al otro lado del sifón, el
equipo sale con la topografía terminada, pero sin poder
explorar el sifón que tenían pensado, pues cual
fue la sorpresa, que localizaron el hilo guía que Martín
había instalado el sábado en su inmersión
a través del “Sifón de Barro”.
Mientras tanto, la actividad empezaba en el "Sifón
Profundo", donde en esta corta jornada dominical se iban
a realizar dos inmersiones. Los primeros en sumergirse conjuntamente
serían Miguel Castro y Dani Santamaría con el
objeto de explorar el conducto en dirección Este, pero
los resultados no fueron los deseados,
LEER
RELATO pues
a pocos metros de tender el nuevo hilo guía, la galería
forma una sala ciega e inclinada de techo bajo y con grandes
bloques, cuyo acceso es un estrecho laminador. Superado el
mismo, Dani y Miguel se dieron claramente cuenta de que el
pasaje en donde se habían metido no conducía
a ningún lugar, viéndose imposibilitados para
retroceder por el laminador que habían superado, debido
a la pésima visibilidad y a la morfología del
mismo. Miguel se quedó encajado en una ocasión,
pero finalmente, realizando un movimiento de caderas, logró
liberarse y volver donde aguardaba su compañero. Afortunadamente
para ambos, Dani localizó el hilo guía que había
sido instalado por él mismo en su inmersión
del día anterior, consiguiendo ambos volver por el
mismo y evitar el traicionero laminador.
Después de esta amarga experiencia, decidieron no
seguir en busca de la galería hacia el Este, la cual
se hallaba a mayor profundidad.
Martín que se sumergió una hora más
tarde, se encargaría de explorar más allá
de los 116 m /-29,36 m explorados el día anterior,
dirección Oeste. Después de colocar una botella
de oxígeno a 6 m para la descompresión, y ver
que el agua estaba bastante turbia, seguramente por las precipitaciones
caídas por la noche, llegó sin problemas a los
116 m. Todo iba bien y llevaba 80 m de hilo guía tendido,
cuando sorprendido vio el hilo guía principal. La mala
visibilidad y la amplitud del conducto le había hecho
una mala jugarreta, por lo que tuvo que recoger los 80 m y
volver al punto de partida (116 m/-29,36 m).
Martín avanzó de nuevo. A pocos metros, la
galería desciende bruscamente, llegando a -44 m, y
aparece una bifurcación. El conducto de la derecha
lleva a una chimenea por la que asciende hasta –28 m,
pero una nube de barro proveniente de la parte superior de
la chimenea, le envuelve y le deja sin visibilidad, por lo
que desciende rápidamente y regresa al cruce.
A la izquierda le aguarda un conducto, donde detiene la exploración
en una rampa de arena ascendente.
Terminadas las inmersiones, el equipo de superficie se pone
en marcha, y comienza con la ardua labor de transportar al
exterior las botellas y el diverso material de los buceadores.
Sobre las 16 h ya todo el mundo había salido a la superficie,
con una soleada tarde. Tras desequipar la sima de entrada
y recoger todo el material que se encontraba muy embarrado,
llegaron las despedidas y el propósito de realizar
juntos más expediciones. Estas inmersiones han servido
para conocer un poco más Ojo Guareña y las posibilidades
que aguardan a los expedicionarios para seguir con la exploración
y el avance el próximo año.

La DYA nos prestó su inestimable
ayuda
Patrocinadores:
Cressi Sub Dragon Sub Akua Pamplona Carburos Metálicos.
Organismos oficiales:
Grupo Rescate DYA Navarra
Excma. Diputación Provincial de Burgos
PARTICIPANTES:
Ur-Sub
Daniel Santamaría Amaia Olea
S.E.P.S.
César Sáez
S.I.E
Josep Guarro
Ensame Aguarón:
G.E.Gorfolí - Sociedad Espeleológica Lenar
Isidro Baides Oscár Cuadrado Xesús F.Manteca
Javier Lusarreta
G.E. Edelweiss
Fernando Ausín Roberto F. García Fortunato Lazaro
Jesús I. Robador
Juan Carlos Calvo Bruno Díez Miguel A. Martín
Ana Mª de Juan
Miguel A. Rioseras Roberto García César Velasco
Antonio de Santiago
Esther Martín Emiliano Moreno Mª Luz Hernando
Juan Sebastián Galaz
Carolina Carazo Paúl Cantalapiedra José M. Rodríguez
José Luis Martínez
G.E. Tritón
Javi Castro, Carlos Castro, Miguel Castro, Iñaki Beguiristain,
Jose Azpiroz

GAEM
Francisco García Begoña Fernández Arrancha
de Miguel Javier Jerez
Grupo Rescate Montaña DYA Navarra
Ramón García Rubén Bermejo
G.E.Alavés
Félix Alvarez Javier Maeztu Javier Cuadrado Roberto
Elburgo
J. M. Pérez Carlos González Amaia Castellanos
G.E. Katiuskas
Gabriel Ortiz Cristina Domínguez
Club de Buceo Izurde
Martín Burgui
Información facilitada por Rupo.
Grupo
Edelweiss
Javi Castro. GRUPO TRITON
Septiembre 2003
|