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Los pasados días 19, 20 y 21 de septiembre,
se desarrolló una intensa actividad espeleológica
y de buceo en el Pozo Lamarca, sifón terminal de la
Cueva del Agua en la población de Quincoces de Yuso,
Burgos.
Los resultados obtenidos fueron un éxito a pesar de
las dificultades, con un avance lineal de 375 metros y una
profundidad máxima de 55 metros.

Pero nada de lo que hemos realizado hubiera sido posible
sin el trabajo previo de otras muchas personas durante décadas,
así que hagamos un poco de historia:
La Cueva del Agua alberga los sondeos que abastecen a Quincoces
de Yuso. En la década de los 60, y tras el sucesivo
agotamiento de los acuíferos que abastecían
a esta población, Pedro Plana, pionero del espeleobuceo
en España, realizó un levantamiento topográfico
extraordinariamente preciso de esta cavidad, que ha permitido,
una vez proyectado a la superficie , efectuar recientemente
una perforación exactamente sobre el Pozo Lamarca para
así bombear el agua que alberga.
En Octubre de 1995, Fidel Molinero, apoyado por miembros
de Edelweis, realizó una inmersión exploratoria
en este sifón terminal, alcanzando la profundidad de
33 metros y constatando que el pozo continuaba.

El 10 de Agosto pasado, Josi Olave del Grupo de Espeleobuceo
Tritón, efectúa una inmersión hasta la
base del pozo a una profundidad de 50 metros. En el ascenso,
descubre una sombra en la pared, que resulta ser el inicio
de una galería en la cota –45 metros.
Animados por este descubrimiento y por el hecho de tratarse
de la posible vía de penetración en un acuífero
de extraordinaria importancia y extensión, que concierne
a las provincias de Burgos y Alava, el Grupo Espeleológico
Edelweis se ocupa de organizar una expedición que permita
realizar varias inmersiones en este sifón terminal,
coordinando diversos grupos espeleológicos para las
labores de porteo de material y apoyo a los buceadores.

El peso del material necesario para realizar estas inmersiones
se acerca a la tonelada, y su porteo a través de casi
un kilómetro de galerías bajo tierra, más
el descenso y ascenso por una sima junto con los buceadores,
se convierte en un problema logístico de primer orden.
Finalmente, el trabajo de treinta y cinco personas efectuando
porteos, realizando complicadas maniobras de cuerda y utilizando
botes neumáticos durante dos fines de semana, permite
que todo esté a punto en el momento de las inmersiones.
El sábado 20 nos encontramos al borde del Pozo Lamarca
completamente equipados. Los numerosos espeleólogos
que nos prestan ayuda han procurado que lleguemos en óptimas
condiciones tanto nosotros como nuestro material, aligerando
nuestras mochilas y embalando todo cuidadosamente. La tensión
se respira; nos aguarda un descenso extraplomado de 18 metros
totalmente equipados, antes de alcanzar el agua para iniciar
nuestro viaje hacia lo desconocido. En primer lugar bajaremos
Dani y Miguel con la misión de asegurar el descenso
con un cabo de 9mm hasta –40mts de profundidad. Este
cabo nos permitirá afianzar nuestras botellas de nitrox
y oxígeno para la descompresión, y comenzar
con mayor seguridad la exploración de la galería
descubierta por Josi.
La visibilidad es muy reducida, menos de dos metros, y la
maldita maroma se engancha una y mil veces antes de poder
desplegarla en toda su longitud. Llegados a –45mts fraccionamos
sobre el hilo que se dirige hasta el fondo del pozo y nos
introducimos en la galería. La limitada visibilidad
nos permite intuir una galería descendente de amplia
sección, con grandes bloques y lajas depositados por
el suelo. Se intuye el riesgo de atrapamiento entre ellos,
y avanzamos casi a tientas. Finalmente, alcanzamos la profundidad
de –54 mts, con un tiempo de fondo de 19 minutos, e
iniciamos el largo ascenso con la primera parada a –30
metros. Mientras esperamos a –6mts respirando O2 pasa
a nuestro lado Josi, que siguiendo el hilo tendido por nosotros
avanza rápidamente hasta la profundidad de –55mts,
constatando que a partir de ese punto la galería asciende
paulatinamente. Utiliza un torpedo para avanzar más
rápido, pero dos impactos con el casco contra el techo
le hacen desistir y prosigue la exploración impulsándose
sólo con sus aletas. Le sigue Martín sobre el
mismo hilo guía, quedando amarrada la punta del hilo
a una distancia de 270mts y una profundidad de -40mts.

El domingo se toca diana temprano, ya que es mucho el trabajo
que nos aguarda. La idea es que en primer lugar bucee Josi
con un bibotella de 18 litros, con el objetivo de avanzar
lo más posible sobre la línea instalada el día
anterior, y que después le siga Martín. El objetivo
es alcanzar 400mts de exploración.
La inmersión de Josi se desarrolla con normalidad,
pero la elevada turbidez del agua le hace empotrarse en una
galería sin salida recubierta de fango. Incapaz de
girase sobre si mismo, y con visibilidad casi nula, debe salir
reculando, provocando un enredo con el hilo guía que
le obliga a cortarlo. En su salida pierde incluso una aleta,
llegando a la superficie tras una larga descompresión
en un estado de claro nerviosismo. A la vista de la peligrosidad
de la cueva, que ha quedado evidenciada en esta inmersión,
y considerando el retraso sobre el horario previsto, se decide
suspender la siguiente inmersión, procediendo a sacar
todo el material y a desequipar la cueva.
A pesar de ello la expedición ha resultado un éxito.:
Hemos explorado 375mts de una nueva galería con perfil
ascendente, con una dirección WNW-ESE, que presumimos
puede comunicar con el Sistema del Hayal de Ponata en Alava,
comunicación ya demostrada anteriormente por medio
de coloraciones de fluoresceína.
Hemos sido capaces de trabajar de forma coordinada y sin problemas,
con la finalidad de alcanzar un objetivo común, 35
personas, pertenecientes a tres grupos de buceo y a 4 grupos
de espeleología, con personas provenientes de diversas
comunidades autónomas.
Y lo más importante, hemos disfrutado todos de unos
días inolvidables, consolidadndo vínculos que
nos permitirán sin duda acometer exploraciones de mayor
envergadura.

Material empleado:
La totalidad de las inmersiones se han realizado con trimix
en configuraciones de 2x15 y 2x18. Si bien la profundidad
no era extrema, el desconocimiento de qué perfil de
inmersión podíamos encontrar y las dificultades
derivadas de la reducida visibilidad, lo hizo aconsejable.
Para las descompresiones se ha empleado nitrox 40, nitrox
32 y Oxígeno.
Todos los buzos contaban con traje seco, imprescindible a
la vista de la baja temperatura del agua y la duración
de las inmersiones. Se ha utilizado argón como gas
aislante.
La frialdad y material en suspensión en el agua nos
hizo decantarnos por reguladores de membrana. Se ha utilizado
principalmente el Cressi Sub Airtech con cámara sellada.

Nuestro agradecimiento a nuestros patrocinadores,
Cressi Sub, que aportó material de buceo, Carburos
Metálicos, y el centro de buceo Akua de Pamplona.
Igualmente nuestro agradecimiento al Ayuntamiento de Quincoces
de Yuso y a las bodegas de Aranda de Duero Martín Berdugo.
Nota importante: Por las especiales características
del tramo aéreo de esta cavidad, existe un riesgo cierto
de sifonamiento del mismo en poco tiempo, que implicaría
quedar atrapado en ella. NO debe acometerse exploración
alguna sin estar muy seguros de las previsiones metereológicas.
Participantes:
Daniel Santamaría
G. E. Edelweiss:
Miguel, Charli, Roberto, Toño, Juanse, Luci, Rupo,
Fortu, Fernando, Paul, Legia, Antonio,Valentin, Carlos,Emiliano,Claudia,
Antonio Diez,
G.E.Tritón:
Miguel, Josi, Jose
G.E.Alavés:
Carlos. Chema, Javi, Javi C, Maika, Marimar, Lupe
Club Izurde:
Martín
Comisión de Buceo de la Federación
Madrileña de Espeleología :
Juanma, Jorge, Ana, Rambo
Grupo Rescate Montaña DYA Navarra:
Ramón
Bermejo
Miguel Castro. GRUPO TRITON
Septiembre 2003
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